sábado, 22 de septiembre de 2018

LA LEY DE CRISTO

TEMA:¿CUÁL ES LA LEY DE CRISTO? “Llevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo” (Gal. 6:2). Jesús nos asegura que “la ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad fueron hechas realidad por medio de Jesucristo”(Juan. 1:17). Pablo les dijo a sus discípulos “Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe”(Ef. 2:8) La gracia de Dios se manifestó enseñándonos (Tit. 2:11s) El evangelio es el mensaje de gracia que se cree para Salvación (Mar. 16:15s). Somos salvos por gracia; de cualquier manera bajo la ley de Moisés, el hombre buscaba justificación por la ley, y también existe una grande tendencia en los discípulos hacia buscar la justicia a través de cumplir con un supuesto código de leyes. 1. ¿PODRÍA UNO SER SALVO POR LAS OBRAS DE LA LEY? Pablo da una respuesta definitiva a esta pregunta “porque por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de Él; pues por medio de la ley viene el conocimiento del pecado” 2. (Rom. 3:20). “...puesto que por las obras de la ley nadie será justificado” 3. (Gal. 2:16). “No hago nula la gracia de Dios, porque si la justicia viene por medio de la ley, entonces Cristo murió en vano” 4. (Gal. 2:21). “Y que nadie es justificado ante Dios por la ley es evidente” 5. (Gal. 3:11). Y que por la ley ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá; La ley tenía una debilidad: Podía traer muerte, pero no vida. No perfecciona nada (Heb. 7:18s). Prometía vida pero era muerte (Rom. 7:10) porque una persona debía cumplir toda la ley, de no ser así, era maldita (Gal. 3:10s) y nadie podía guardarla en su totalidad. Así que todos llevaban la sentencia de muerte.Esa misma debilidad existe en cualquier otra ley. La ley no tiene poder de salvar. Santiago añade: “Porque cualquiera que guarda toda la ley, pero tropieza en un punto, se ha hecho culpable de todos” (Stg. 2:10). Si guardamos 99% de la ley, pero fallamos en el restante 1% ¿Qué pasa? ¡Estamos perdidos! Así que ¡Es por gracia! Si uno ha de ser salvo, será únicamente por gracia. Uno no puede ser salvo en parte por guardar la ley y en parte por gracia. Si la gracia salva únicamente en la medida en que uno es capaz de cumplir la ley, entonces nadie sería salvo. Si uno pudiese guardar toda la ley, no necesitaría de la gracia. Nuestra exhortación tradicional al que falla en guardar la ley es: “¡Héchale más ganas!” Mientras que si de labios creemos en la gracia, creamos frustración en los discípulos urgiéndoles a que la obtengan a través del cumplimiento de toda la ley, o cuando menos un cierto porcentaje de ella. La doctrina de la justificación por medio de la ley era “un evangelio diferente” en Gal. 1:6-9. Cualquier esfuerzo de ser justificado por medios legales, equivale a caer de la gracia (Gal. 5:4). La gracia no es una cualidad de la ley. Un sistema legal no reemplazó a otro. La ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. Gracia y verdad no eran un sistema de ley que reemplazaba a otro anterior. Dios no mandó otra ley, sino que mandó a su Hijo en quien tenemos justificación. A individuos ya salvos, Pablo les explica, “Porque el pecado no tendrá dominio sobre vosotros, pues no estáis bajo la ley sino bajo la gracia” (Rom 6:14). Por favor lea Romanos 3:20-28 y observe que la justificación aparte de la ley es por gracia, como un regalo para quienes creen. La justificación no se obtiene por guardar reglamentos sino que es gratuita (Rom. 5:17). También lea por favor otro pasaje en Gálatas 3:23 hasta el 4:7, para ver que, ahora que ha venido la fe, el guardián ya no está a cargo y que Dios mandó a su Hijo en lugar de otro guardián. Nuestra relación en Él es una relación personal en lugar de una relación legal. 2. ¿CUÁL ES LA NATURALEZA DE NUESTRA RELACIÓN CON DIOS? El Espíritu nos hace nuevas criaturas en Cristo. “Pero ahora hemos quedado libres de la ley, habiendo muerto a lo que nos ataba, de modo que sirvamos en la novedad del Espíritu y no en el arcaísmo de la letra” (Rom. 7:6). Esta relación nueva se obtiene a través del nuevo nacimiento (Jn. 3:3s) por el cual todos somos hijos de Dios por la fe (Gal. 3:26s) y en el cual nuestra vida está escondida con Cristo en Dios (Col. 3:3). No es una relación legal, sino una relación espiritual. Estamos en una relación de un pacto. Dios hizo un pacto con Abraham y lo selló con la circuncisión (Gen 17:9s). Después la ley fue dada a las gentes que estaban bajo aquel pacto (Deut. 4:4s). La ley no era el Testamento de la promesa, no era con el fin de hacerles entrar en aquel pacto. El nuevo pacto es sellado en nosotros por el Espíritu Santo (Ef. 1:13s). Esto sucede cuando recibimos el Espíritu al momento de nuestra obediencia al evangelio; las demás enseñanzas fueron dadas para guiar a quienes ya habían entrado en tal pacto. El nuevo pacto no es una ley escrita. Pablo escribió que Dios “nos hizo suficientes como ministros de un nuevo pacto, no de la letra, sino del Espíritu; porque la letra mata pero el Espíritu da vida” (2 Cor. 3:6). Hebreos 8:7-8 también enfatiza que el nuevo pacto no sería como el antiguo. Sus leyes serían escritas en nuestros corazones en lugar de ser escritas en piedra o en papel. ¿Cómo puede la ley ser escrita en nuestros corazones si ya no estamos bajo la ley? Al decir que ya no estamos bajo la ley, no significa que ya no estemos bajo la autoridad de Cristo y bajo la soberanía de Dios. La palabra Ley tiene varios significados. Ley puede ser un sistema legal que demanda obediencia perfecta. Ley también puede significar principio de acción. Somos justificados por el principio de la gracia a través de la fe (Ef. 2:8s; Rom 3:27s; 8:1s). Tal gracia activa nuestro amor. 3. ¿CUÁL ES LA REGLA DE ACCIÓN DEL NUEVO PACTO? Es amor lo que Dios por su gracia infunde en nuestros corazones. “El amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado” (Rom. 5:5). “Nosotros amamos, porque Él nos amó primero” (1 Jn. 4:19). Dios inicia el principio del amor escribiendo su ley sobre nuestros corazones. El amor que El ha creado en nosotros es la llave maestra que abre las cerraduras de esclavitud a cualesquier otra ley. “No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama a su prójimo, ha cumplido la ley. Porque esto: NO COMETERÁS ADULTERIO, NO MATARAS, NO HURTARAS, NO CODICIARAS, y cualquier otro mandamiento, en estas palabras se resumen: AMARAS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO. El amor no hace mal al prójimo; por tanto, el amor es el cumplimiento de la ley” (Rom. 13:8s). El amor llena los requisitos que Dios pide. Nos libera. Un código legal nos esclaviza. “Para libertad fue que Cristo nos hizo libres; por tanto, permaneced firmes, y no os sometáis otra vez al yugo de esclavitud” (Gal. 5:1). Pablo enfatiza este punto de nuevo en Gal. 5:13s “Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; sólo que no uséis la libertad como pretexto para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. Porque toda la ley en una palabra se cumple en el precepto: AMARAS A TU PROJIMO COMO A TI MISMO”. Cuan grande y completa es esta ley –principio de acción- ¿qué mas podemos pedir? ¿Cómo puede una lista de demandas ayudar a una persona a demostrar amor? Dios nos dirige hacia la relación correcta con Él y con el prójimo. “Y Él le dijo: ‘Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente’. Este es el grande y el primer mandamiento. Y el segundo es semejante a éste: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’. De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas”(Mat. 22:37s). A través de todos los tiempos, Dios simplemente quería ayudarnos a que le amáramos y también amáramos al prójimo. Ese era el propósito de la ley y el mensaje de los profetas. Dios nos ha mostrado como expresar ese amor a través de mandamientos, exhortaciones, enseñanzas, principios y ejemplos. El hombre constantemente ha tratado de interpretar los tales como requisitos legales, pero Dios los ha dado como instrucciones de cómo amar. Los hombres discuten, luchan y se dividen a causa de interpretaciones legales, y por lo tanto frustran el plan de amor hacia el cual Dios los quiere dirigir. “Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión ni la incircuncisión (legalismo como partir un cabello: CH) significan nada, sino la fe que obra por amor” (Gal. 5:6). ¿Acaso esto promueve el pecado, la desobediencia o la indiferencia? Anticipando toda pregunta Pablo responde: “¿Qué diremos, entonces? ¿Continuaremos en pecado para que la gracia abunde? ¡De ningún modo! Nosotros, que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?” (Rom. 6:1s). Él advierte en cuanto al abuso de nuestra libertad y luego nos da algunas palabras de precaución: “Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; sólo que no uséis la libertad como pretexto para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros” (Gal. 5:13). La libertad no constituye una indulgencia desenfrenada. 4. ¿CUÁL ES LA LEY DE CRISTO? Alguien contenderá que es el Nuevo Testamento en su totalidad. Luego ¿Es la narración del nacimiento y la tentación de Jesús la ley de Cristo? ¿Qué del capítulo del amor, del capítulo de la resurrección y del Apocalipsis? ¿Son todas estas, partes de la ley de Cristo? La ley de Cristo no es un libro, o una lista o un código de leyes. ¿En dónde se encuentra tal catálogo de leyes? Los judíos enumeraban 613 leyes en su código legal. ¿Cuántas leyes nos ha dado Cristo? ¡Puesto que debemos guardar la ley de Cristo, seguramente alguien ha contado y formado una lista de tales leyes, para que podamos revisar cada una de ellas! ¿Dónde está esa lista? La ley de Cristo es el amor, sin embargo nos da mandamientos, ejemplos, exhortaciones, advertencias y principios como guías para la expresión del amor –nuestra respuesta a la gracia.“Y este mandamiento tenemos de Él: que el que ama a Dios, ame también a su hermano” (I Juan. 4:21). Éste último versículo es un re-énfasis del primero y segundo mandamiento. El amor es la ley real (Santiago. 2:8). El amor en su expresión cumple la ley de Cristo (Gal. 6:2). El amor es la ley perfecta, la de la libertad (Santiaog. 1:25; 2:12) – libertad de un código legal muerto y de esfuerzos por una justificación legal. Es la Regla de Oro (Mateo. 7:12). Esta eterna ley que expresa la intención y el mensaje de los profetas. Somos justificados por gracia a través de la fe al obedecer el evangelio. Esfuerzos de justificación por ley, anularían la gracia de Cristo. Nuestra respuesta a la gracia de Dios, es el amor que Dios inicia en nosotros. Los escritos del Nuevo Testamento nos guían hacia la expresión apropiada del amor. “Ahora pues, ¿por qué tentáis a Dios poniendo sobre el cuello de los discípulos un yugo que ni nuestros padres ni nosotros hemos podido llevar?” (Hech. 15:10).Bendecidossss y bendecidass.....un abrazoooooo

EL TEMPLO DE DIOS

TEMA:EL TEMPLO DE DIOS Creditos: Pastor Yamil Herrera Arce 1Corintios 3:16. ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Comenzaremos este tema con una pregunta: ¿Sabía usted que es el Templo de Dios?..Existe una tremenda tergiversación en cuanto a este tema, muchos hermanos al preguntárseles como ¿se sienten, o como están? contestan que se sienten indignos, otros como cucarachas, otros como lo más insignificante, sin embargo en este estudio analizaremos a través de la Biblia nuestra verdadera identidad en Cristo Jesús. Si entendemos que fe es como dice Hebreos 11:1 “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”, sin embargo algunas veces nuestra espera, parece ser infructuosa y no vemos resultados, ¿porqué? En este estudio trataremos de descubrir la razón de esta pregunta. Amado lector consideramos que debemos estar listos para pensar, y que mejor que un tema como este para hacerlo. Vamos al tema. EL ESPIRITU DE DIOS 1Corintios 3:16.- ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? Con base en este versículo, creemos que lo primero, que todo hijo de Dios debiese saber es que: “El es templo del Espíritu de Dios”, el cual ya esta en él Romanos 5:5. Y además por ser hijos de Dios estamos unidos a él en espíritu 1 Corintios 6:17. Estas son aseveraciones tacitas que nos manifiestan, que el Espíritu de Dios ya esta en nosotros, todo esto por ser Hijos de Dios; pero es importante entender que esta condición nuestra, no depende de nosotros mismos, depende de Dios. ¿Por qué nos llama templo de El? Efesios 1:4-5 ”Según nos escogió en el antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de el .En amor habiéndonos predestinados para ser ADOPTADOS HIJOS SUYOS por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad.En el V=4 claramente dice la Biblia que fuimos escogidos desde antes de la fundación del mundo, o sea que somos hijos desde antes, debido a esta escogencia es que somos templo de Dios, analice no depende de alguna decisión del hombre. Ahora bien pareciese que el versiculo 5 contradice al 4, cuando estipula el verso 5 que fuimos adoptados. Sin embargo es importante que entendamos realmente lo que se está manifestando en este pasaje. La pregunta es, ¿acaso no éramos y somos sus hijos desde antes de la fundación del mundo como estipula el versiculo 4, porque entonces nos tuvo que adoptar?, ¿por que ahora viene a decirnos que nos predestino para ser adoptados? Veamos lo que nos dice el libro de Job en el Antiguo Testamento. Job 10:11-12 “Me vestiste de piel y carne. Me tejiste con huesos y nervios. Vida y misericordia me concediste. Y tu cuidado guardo mi espíritu. En estos versículos hay varias cosas que debemos ver: 1. Tenemos que establecer y entender que fue lo que Dios vistió de piel y carne, primeramente lo que Dios vistió, obviamente era algo que ya existía previamente, y lo contesta el mismo pasaje, cuando dice “Y tu cuidado guardo mi espíritu” entonces lo que se vistió de piel y carne fue el espíritu. 2. Siempre le pertenecimos a El, es decir siempre le hemos pertenecido a Dios. Esto lo podemos confirmar en Filipenses 3:20 “Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al señor Jesucristo” o sea que nacimos en el cielo. Ahora bien, continua la interrogante ¿Qué fue lo que el adopto en la cruz? Porque nuestro espíritu siempre ha sido propiedad de Dios. LA CONDICIÓN DEL HOMBRE ANTES Y DESPUÉS DE LA CRUZ Romanos 5:12 “Por tanto, como el pecado entro al mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron” Cuando Dios nos hizo participar de naturaleza terrenal, puso a Adán para que por medio de el, tuviéramos esa naturaleza, dice que por éste entro el pecado y por consiguiente la muerte, pero no la muerte física sino la muerte espiritual, o sea la destitución de la relación del hombre con Dios. Ese cuerpo que nos dio, fue el vehículo para que el pecado entrase al mundo. Derivado de esta situación nuestro cuerpo se hallaba: vendido al pecado (Romanos 7:14). Por lo tanto Dios no podía darnos la sabiduría predestinada, antes de la cruz del Calvario, para saber lo que nos había ya concedido (1Corintios 2:12) esto se dio después de la cruz. Veamos como se sentía el hombre antes de la cruz, en el antiguo pacto: Salmo 101:2 “Entenderé el camino de la perfección, cuando vengas a mi” David con todo su reinado, con toda su sabiduría, no conocía lo que ahora conocemos, David buscaba la perfección, pero recuerde amado lector, ahora en este pacto de gracia. Dios ya esta en nosotros Colosenses 1:27, ya estamos perfectos por su sacrificio en la cruz Hebreos 10:14. Ahora “todo lo podemos en Cristo que nos fortalece” Filipenses 4:13. En este pacto de la gracia después de la cruz nuestra condición es totalmente diferente a la condición de los que vivieron antes de la cruz, todo esto única y exclusivamente por el sacrificio de Cristo en la cruz. Por eso no nos debemos sentir como algo insignificante, sino como hijos del Rey de Reyes, como Príncipes de Jesucristo. ¿Dónde se generaron entonces los resultados de nuestro conocimiento? Leamos lo que dice Romanos 3:24 “Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es EN CRISTO JESÚS” Usted y yo fuimos redimidos en la cruz; ahora bien es importante que entendamos que significa la palabra Redención, es igual a rescatar, ahora la redención que llevó a cabo Jesucristo en la cruz se activa, cuando entendemos el evangelio en el cual el nos muestra nuestra herencia, y todas sus promesas, asimismo entendemos en el evangelio que somos el templo de Dios. En Romanos 5:12 nos manifiesta el apóstol Pablo que al entrar el pecado entro la muerte, o sea la destitución del hombre de la gloria de Dios pero en el versículo de Romanos 5:17 nos manifiesta una parte del verdadero papel de la cruz dice: “Pues si por la transgresión de uno solo (Adán) reinó la muerte, mucho más reinaran en vida por uno solo, Jesucristo, lo que reciben la abundancia de la gracia y el don de la justicia” Entendamos hermano(a) amado(a), Adán hizo su papel, pero fue más glorioso el papel de Jesucristo en la cruz, por ende es necesario que usted, como hijo de Dios se coloque después de la cruz y no antes, analicemos cuando Jesús habla en los libros de Mateo, Marcos, Lucas y Juan lo hace en futuro como algo profético, que iba a ocurrir; sin embargo cuando el apóstol Pablo habla lo hace en pasado, como algo que ya tuvo lugar, pues habla después de la cruz, y este es el verdadero evangelio que es poder de Dios Romanos 1:16. Es decir lo que usted lee en las epistolas Paulinas. Continuando con nuestro estudio debemos recordar que el nos adopto, es decir adopto nuestro cuerpo Efesios 1:5 ya que nuestro espíritu siempre ha sido propiedad de él, entonces ahora en este nuevo pacto el apóstol Pablo claramente dice en 1 Corintios 6: 20 “Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” así mismo Cristo cuando vivió y ejerció su ministerio DIJO: “No os dejare huérfanos” Juan 14:18. Estamos convencidos de que lo mejor que el hijo de Dios en la actualidad debe hacer es, estudiar su palabra, especialmente el Evangelio en el nuevo Testamento, necesitamos OIR, la palabra hasta que se haga rema en nuestra vida. De acuerdo a lo que venimos estudiando, Dios Adoptó nuestro cuerpo tal y como estaba, con la ley del pecado y todos los ingredientes que contenía. Por eso el apóstol Pablo en 2 Corintios 10:4 “Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo” estas armas vemos que no están en la carne, es decir no son obras, estas principalmente se derivan del conocimiento, quiere decir esto, que la principal arma espiritual del Creyente es el conocimiento, y el conocimiento del verdadero evangelio. LA NATURALEZA CARNAL Y LA NATURALEZA ESPIRITUAL Amplificando un poco el entendimiento de que es carne y que es espíritu veamos ahora como Jesús dividió en la siguiente parábola, la carne del espíritu, y además del cuerpo. Mateo 13:44.- Además, el reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo, y gozoso por ella y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo. Ve usted la división el cuerpo es el campo, y el espíritu es el tesoro, el espíritu nuestro siempre ha sido propiedad de Dios, pero cuando el vino a redimirnos que es igual a rescatar lo que era propiedad de él, para adquirirlo de nuevo lo adquirió con todo y el campo que es nuestro cuerpo por eso ahora tanto el espíritu como el cuerpo son de él, TODO ESTO TUVO LUGAR EL LA CRUZ DEL CALVARIO. Por ese sacrificio en la cruz es que usted y Yo somos templo de Dios, pues el mora en nosotros. Veamos ahora una tremenda advertencia del apóstol Pablo en: Romanos 6:12-13 “No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias, ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumento de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. ¿Como podemos evitar que reine la carne, el pecado, o la concupiscencia en nosotros?...Esta respuestas son simples y únicamente es conociendo nuestra herencia, y las promesas de Dios contenidas en el Evangelio de la Gracia. Dentro de estas promesas y fundamentalmente hablando de nuestra herencia, dice el evangelio las siguientes aseveraciones: 1.Con respecto a nuestra posición la Biblia sostiene que estamos: a-Perfectos Hebreos 10:14, b-santos y sin mancha Efesios 5:27, c-prósperos 2 Corintios 8:9, d-sanos Isaías 53:3-5, e-salvo siempre salvo 2 Timoteo 1:9, f-mas que vencedores Romanos 8:37. 2.Necesitas renovar nuestra mente en estas cosas. LA PRACTICA HACE LA PERFECCIÓN. Necesitamos ejercitarnos en estas cosas, no en lo que nos dice la carne que esta También en nosotros. Aquí es donde se sostiene la verdadera batalla de la fe en Nuestra mente, es decir tenemos la mente de Cristo 1 Corintios 2:16 pero también Tenemos la mente carnal, el viejo hombre en nosotros que está viciado conforme a deseos engañosos Efesios 4:22. Y estos se mantienen en una lucha constante. 3.Nuestro cuerpo fue redimido de la maldición de la Ley (Galatas 3:10) 4.Su sangre fue mayor que la ley (1Corintios 6:20) CONCLUSION: 1Corintios 3:17 “Si alguno destruyere el templo de Dios, Dios le destruirá a el; por que el templo de Dios, el cual sois vosotros, santo es” Nuestro cuerpo fue apartado por Dios, separado para un propósito, no para que lo utilicemos para hacer lo que se nos antoje. Somos propiedad total y absoluta de él, el es nuestra cabeza y el todo y en todos, la carta de Pablo a los Romanos 11:36 establece lo siguiente: “Porque de él, y por él y para el son todas las cosas” esto incluye nuestro cuerpo que es el templo de Dios. Así mismo podemos leer: “el esta sobre nosotros, por nosotros y en nosotros” Efesios 4:6. Como un agregado podemos leer en 2 Corintios 4:17-10 “Por que tenemos este tesoro en vasos de barro…..8.- que estamos atribulados en todo….9.- perseguidos mas no desamparados…10.- llevando en el cuerpo siempre por todas partes la muerte de Jesús, para que también LA VIDA DE JESÚS SE MANIFIESTE EN NUESTRA CARNE MORTAL. Esto implica que: A=) Tenemos derecho a caminar en prosperidad divina B=) Tenemos derecho a caminar en sanidad divina C=) Tenemos derecho a una vida feliz y abundante Miremos un último consejo en este estudio: 2 Corintios 7:1 “Así, que, amada Iglesia, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y espíritu. Perfeccionando la santidad en el temor de Dios” ¿De que santidad esta hablando? No es del espíritu, ya que nuestro espíritu ya es santo Esta hablando de un correcto proceder, del hombre para con sus semejantes, obviamente esto es fruto del Espíritu que ya mora en nosotros Gálatas 5:22. Entonces somos templo del espíritu santo debido al sacrificio de Cristo en la Cruz , no por méritos propios, ni de la voluntad de hombre alguno, somos templo derivado de ser Hijos, por eso mismo ese templo hay que cuidarlo y mantenerlo bien cuidado para su propietario que es Dios.Bendecidossssss